Los motivos para no ejercer el liderazgo pueden ser que no tienes herramientas, que no te sientes cómodo, que no tienes formación, que no tienes la autoridad de tu equipo… Vale, búscate la excusa que quieras, pero estás evadiendo tu responsabilidad. Cuando tú, director, no quieres o n
Estoy aquí otra vez recomendado un libro de Alienta Editorial, que es una de las editoriales que más me gustan por la simplicidad y especificidad de sus títulos, muy prácticos y actualizados. Hoy he elegido El encanto de Hamelín en el que Mercè Sala se sirve de las técnicas del storyt
Siempre que suelto esta frase en una clase, especialmente cuando los asistentes son maestros, hay lo más parecido que he visto a un shock colectivo. Y para ser completamente sinceros, es lo que pretendo. No hay nada como una sentencia que rompe esquemas dicha con propiedad como para (
Cuando empecé a impartir formación, recuerdo que siempre llegaba muy nervioso el primer día pensando “a ver qué grupo me ha tocado”. Normalmente, tras un gran respiro de alivio me consolaba ver que me había tocado un grupo majo. Con el tiempo observé que estaba teniendo mucha suerte,
Pongamos que la acción de liderazgo de un director de equipo la realiza subido en un taburete que le distingue del resto de sus seguidores. Pongamos que este taburete se llama autoridad y pongamos que ese taburete es mejor que el de los demás, y por eso los demás aceptan su liderazgo.